En muchos juicios por accidentes laborales o reclamos civiles, se analiza no solo el daño físico, sino también las consecuencias psicológicas que esos hechos dejan en la vida de una persona. A esto se lo denomina daño psíquico.
1. ¿Qué es el daño psíquico?
Se entiende como el impacto negativo en la esfera emocional, cognitiva y conductual de la persona, provocado por un hecho traumático. Puede expresarse en:
- Ansiedad, depresión o estrés postraumático.
- Cambios en la personalidad o en las relaciones sociales.
- Dificultades para volver a trabajar o estudiar.
2. El rol del perito psicólogo
El perito psicólogo evalúa mediante entrevistas y pruebas psicométricas si existen secuelas psíquicas vinculadas al hecho investigado. Su informe incluye:
- Síntomas detectados.
- Relación de causalidad con el hecho.
- Grado de incapacidad psicológica (según baremos oficiales).
3. Consecuencias legales
Si el daño psíquico se confirma, puede aumentar el monto de la indemnización, ya que se considera una incapacidad parcial y permanente que afecta la vida cotidiana del trabajador o de la víctima.
4. Tratamiento y reparación
Además de la compensación económica, muchas veces se recomienda un tratamiento psicoterapéutico, que puede ser tenido en cuenta en el cálculo del resarcimiento.
Conclusión:
El daño psíquico no es invisible: puede limitar de manera significativa la vida de una persona. La pericia psicológica es fundamental para que la Justicia reconozca y repare esas secuelas.